El Señor nunca puede quedar solo, por lo que cada adorador voluntario entrega una hora de su tiempo semanal para acompañar a Jesús, para convertirse en su “guardia personal”, de manera que la capilla puede permanecer abierta a quien lo necesite. Un sistema de suplencias garantiza cubrir las ausencias, imprevistos, vacaciones, etc.
La adoración perpetua que generó catorce vocaciones en una sola parroquia
Entrevista al Obispo Francis Malone, titular de la Diócesis de Shreveport (Luisiana), de setenta y cinco años, 43 de ministerio sacerdotal y un episcopado que comenzó cuando la mayoría de los hombres piensan ya en la jubilación.
«No puede ser casualidad»: la adoración perpetua que generó catorce vocaciones en una sola parroquia.
«Asista a misa y confiésese con frecuencia»: el obispo de Shreveport Francis Malone lleva 75 años viviendo lo que predica. Una infancia forjada en la pérdida, 43 años de ministerio y catorce vocaciones sacerdotales como fruto de la adoración eucarística.

