Empieza la misión para la adoración perpetua en Terrassa

Marzo de 2019. En Tarrasa y en Sabadell parten sendas misiones con el objetivo que Jesús Eucaristía sea adorado en Adoración Perpetua. Las predicaciones, para conseguir personas que acepten ofrecer al menos una hora semanal de adoración, se llevan a cabo en celebraciones eucarísticas y en reuniones de movimientos. En el programa inmediato están las Misas, adoraciones y charlas los días 14 de marzo en St Pere de Terrassa y 18 de marzo en l’Immculat Cor de María de Sabadell.

 

DIOS EXISTE Y NO ERES TÚ, ¡RELÁJATE!

Jose Ignacio Munilla, Obispo de San Sebastian.
Artículo publicado en el Diario Vasco con motivo del inicio de la Cuaresma

En el mes de enero estaba haciendo mis ejercicios espirituales anuales, cuando una expresión que nos dirigió el predicador me llegó al alma de una forma especial: «Dios existe y no eres tú; ¡relájate!»… Acaso aquellas incisivas palabras nos puedan ayudar a todos a acoger la llamada a la conversión que Jesús de Nazaret realizó al comienzo de su vida pública, y que la Iglesia reitera al inicio de la Cuaresma: «Convertíos y creed en el Evangelio».

Estamos ante una invitación a descubrir a Dios como el sentido último de cuanto existe y acontece.

No se trata de creer en Dios al modo de una convicción teorética, sino de comprender que la existencia de Dios funda el sentido de la totalidad de la vida. El caso del beato Carlos de Foucauld (S. XIX-XX) es significativo para entender lo que quiero expresar. En un primer momento, él vive de espaldas a Dios; posteriormente comienza a orar diciendo: «Dios mío, si existes, haz que yo te conozca»; para terminar concluyendo: «Desde que me enteré de que Dios existe, mi vida ya no tiene sentido sin Él».

Es importante tener en cuenta que, además del ‘ateísmo teórico’, que niega la existencia de Dios, existe también un ‘ateísmo práctico’, propio de quien vive la vida sin ninguna coherencia con la fe que profesa; es decir, como si Dios no existiera.

Estos ateos prácticos no se han percatado de que, puesto que Dios existe y es Creador y Señor de todas las cosas, está presente y actúa en el mundo, en nuestras vidas, en sus vidas… En realidad, la frontera entre la creencia y la increencia no es abstracta, sino existencial. Lo determinante no es creer que Dios existe, sino que yo existo para Dios, y que soy su hijo amado, irreemplazable para Él.

Ocurre que la ausencia de fe en Dios (sea en la forma de ateísmo teórico o práctico) genera un gran cansancio. Es un hecho que el hombre moderno se siente muy cansado, incluso agotado (aunque en realidad no es un cansancio proporcional a su trabajo).

Existe un cansancio existencial, que es la consecuencia de no haber encontrado sentido a la vida. Es lo que los clásicos designaban como la ‘acedia’. ¡Es agotador pretender ser dioses! Es extenuante pretender tener el control último sobre nuestra propia vida, olvidando la existencia de una providencia que nos cuida y nos conduce. La falta de un sentido último de la vida se traduce en una dispersión agotadora, provocada por la falta de unidad interior. Quizás sea por esto, por lo que Jesús nos hizo aquella inolvidable invitación en el Evangelio: «Venid a mí los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11, 28).

Se trata de que nos percatemos de que solo Dios es Dios, y de que nosotros no lo somos. Y si nosotros no somos Dios, el resto de las cosas por las que tanto nos preocupamos, tampoco lo son.

Una grandísima parte de nuestros sufrimientos, preocupaciones y agobios nacen de haber puesto nuestro ego en el centro del universo. La confianza en Dios es fuente de paz, mientras que la desconfianza es estresante.

Pues bien, llegados a este punto, podemos concluir que en la llamada de Cristo a la conversión, se conjugan, como una sola, dos invitaciones: adoración y abnegación; es decir, poner a Dios en el centro, y relativizarnos a nosotros mismos. Como dice Éloi Leclerc: «Si aprendiésemos a adorar, atravesaríamos la vida con la tranquilidad de los grandes ríos».

Ahora bien, la adoración no consiste solamente en acudir a una capilla de adoración perpetua, sino en tomarse en serio la abnegación interior que se requiere para que Dios sea realmente el centro de nuestra vida. Abnegarse no es otra cosa que arrinconar nuestro amor propio y educar nuestra sensibilidad en la santa indiferencia ignaciana.

Me permito concluir esta Carta cuaresmal con una propuesta práctica sobre cómo ejercitarnos en esa purificación interior, tan íntimamente ligada a la adoración. La tradición cristiana ha propuesto en el inicio de la Cuaresma la tríada: oración, ayuno y limosna.

La abnegación más agradable a Dios, será sin duda aquella que más nos ayude a ser libres para la adoración y el ejercicio de la caridad.

Pues bien, ¿no sería, tal vez, especialmente adecuada para esta Cuaresma la abnegación referida al buen uso de la tecnología? ¿Cuántas personas sufren al sentirse atrapadas por la adicción al juego online de las casas de apuestas, a la pornografía en Internet, o al simple uso compulsivo de los teléfonos móviles; hasta el punto de alterar gravemente sus relaciones personales? Necesitamos recuperar nuestra libertad para poder adorar a Dios y para poder servir al prójimo.

Es un hecho que las nuevas tecnologías de la comunicación son un buen siervo, pero un malísimo señor. La herida narcisista que llevamos dentro de nosotros es explotada de forma cruel desde las adicciones tecnológicas, haciendo de nosotros unos esclavos postmodernos fácilmente manipulables. No en vano, la dictadura más consolidada es aquella que consigue que los esclavos sientan placer en serlo.

Pero volvamos a la tesis de partida: la Cuaresma es una oportunidad inmejorable para redescubrir la llamada que nos hace Jesucristo: «Convertíos y creed en el Evangelio»; es decir, «Dios existe y no soy yo». Estamos llamados a vivir en la confianza en Dios (« ¡relájate!»), pero no al modo narcotizante de la Nueva Era, sino fundados en la tríada cuaresmal: adoración, abnegación y ejercicio de la misericordia.

Jose Ignacio Munilla, Obispo de San Sebastian.

Artículo publicado en el Diario Vasco con motivo del inicio de la Cuaresma

IMPRESCINDIBLE PROGRAMA DE RADIO MARIA SOBRE LA ADORACIÓN PERPETUA EN CANCELADA

Maravilloso programa de Radio María desde Pamplona sobre la adoración perpetua en Cancelada. El 27 de enero se cumplen los 15 años de adoración perpetua, la primera capilla inaugurada en España bajo nuestro sistema de adoradores por horas y que inició la serie de las más de 50 con que cuenta actualmente nuestro país.

 

UNA CAPILLA DE ADORACIÓN PERPETUA DONDE HACE POCO HUBO UN MILAGRO EUCARÍSTICO

Esto aconteció en Polonia. El milagro eucarístico, aprobado por el Obispo local y luego de diferentes estudios analíticos en diversos laboratorios, se verificó en la parroquia de san Jacinto, un santo de la Eucaristía, en Legnica en la Navidad del 2013, es decir apenas 5 años atrás. Los estudios determinaron que el tejido encontrado en la Santa Hostia es de un corazón humano y ¡en agonía! La misión para establecer la adoración perpetua fue llevada a cabo por el misionero P. Justo Antonio Lofeudo MSE y concluyó con la entronización del Santísimo Sacramento en adoración perpetua el 1 de diciembre de 2018. Es de destacar que en la parroquia de san Jacinto se tienen Eucaristía y Rosario de reparación los primeros sábados de cada mes. Por tanto, la inauguración coincidió con el último de los primeros sábados del mes del año 2018 y ya en la vigilia del primer Domingo de Adviento. A continuación el artículo de la agencia católica polaca KAI.

En el santuario de san Jacinto en Legnica (Polonia), ha comenzado la adoración perpetua del Santísimo Sacramento. Los fieles, durante 24 horas cada día, pueden permanecer ante el Señor. Se trata del único lugar con una adoración así en la diócesis de Legnica.

 “Nos estuvimos preparando desde hace mucho tiempo” -dijo el Padre. Andrzej Ziombra, párroco de la parroquia santuario de san Jacinto- y agregó: El comienzo de la adoración perpetua es el deseo no solo de los pastores, sino sobre todo de los fieles. Hoy, agradecemos al obispo de Legnica, Mon. Zbigniew Kiernikowski, por expresar su conformidad con el inicio de la adoración perpetua”.

El santuario de san Jacinto es un lugar especial, marcado por la presencia del milagro eucarístico: la reliquia del Cuerpo del Señor. Desde julio de 2016, con el consentimiento de la Santa Sede, los fieles de la diócesis, de toda Polonia y de varias partes del mundo vienen a este templo para adorar a Jesús, quien se no ha ofrecido a todos nosotros a través una «prodigiosa señal», dejándonos una parte de su corazón.

 En palabras del párroco P. Andrés: “Desde hace 10 años que se adora al Santísimo Sacramento en este lugar, pero hasta ahora era durante todo el día, desde la mañana hasta la Santa Misa vespertina. Sin embargo, los fieles han señalado repetidamente la voluntad de tener una adoración perpetua. Hemos comprobado de varias maneras si estos deseos realmente se reflejarían en la actitud de los fieles. Una vez al mes, hemos estado organizando una adoración durante toda la noche de viernes a sábado, también había formas de oración continua como el rosario de Jericó o la adoración durante toda una semana. Y ¿qué aconteció en todos estos casos?: Resultó que el Señor Jesús en ningún momento estuvo solo.

La Sra. Barbara Makuła, de Legnica, quien también apoya esta forma suprema de devoción en cuanto al aspecto organizativo, no oculta su enorme alegría por el hecho de que la adoración perpetua haya comenzado.  En el mundo de hoy, el hombre necesita recogimiento, necesita presentar sus problemas al Señor, pero también los difíciles asuntos de la Iglesia y del mundo. No resolveremos todos nuestros problemas solos, mientras que por otro lado nada es imposible para Dios  dice la Sra. Barbara.

La adoración perpetua requiere preparación y una buena organización. No se trata sólo de que el Señor Jesús no esté solo, sino que también hay que tener en cuenta el aspecto de la seguridad. – La adoración tiene lugar en una capilla separada, bien preparada, climatizada, con una entrada independiente; está protegida mediante monitoreo y un sistema de alarma. En este momento tenemos más de 300 personas que han declarado su compromiso de tener un turno semanal, de modo que así cubren todos los días de la semana, a cualquier hora. Estos adoradores no sólo son residentes de nuestra ciudad, sino también de los alrededores, los fieles provienen incluso de ciudades como Wołów o Breslavia. Por supuesto, la lista de voluntarios que se quieren inscribir de forma permanente no está cerrada – afirma el padre Ziombra.

 Invito a todos los fieles a adorar al Señor Jesús en el Santísimo Sacramento. La Capilla de la Adoración está abierta las 24 horas del día y todos los días de la semana. Exhorto a que encuentren ustedes tiempo para la oración personal. Estoy convencido de que quien lo pruebe ni que sea una vez, se quedará con ganas de adorar más. Las personas que no pueden declarar su compromiso por un período de tiempo más largo, lo pueden probar, por ejemplo, por un mes, medio año o en cualquier otra forma de comprometerse. El Señor Jesús está esperando a todos – alienta al Padre Andrés.

BARCELONA YA CUENTA CON SU CUARTA CAPILLA DE ADORACIÓN PERPETUA

El pasado 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, ocurrió un acontecimiento extraordinario en la iglesia de Cataluña, que ha pasado desapercibido a todos los medios de comunicación: la inauguración de la cuarta capilla de adoración perpetua de Cataluña.

En este tiempo de adviento, la presencia eucarística de Jesucristo se adelantaba a la Navidad muy cerca del Paseo de Gracia de la Ciudad Condal. Junto a una de las calles más exclusivas de la ciudad Jesús se hacia presente una vez más con la enseña de Dios, con su estilo propio, como lo hizo hace 2000 años en Belén, naciendo discretamente en un humilde pesebre y adorado por aquellos bienaventurados pobres de espíritu.

Como en los acontecimientos que hacen la verdadera historia en el camino de la salvación, no estaban ayer ni los sabios, ni los poderosos, ni los grandes de este mundo, ni los medios de comunicación, sino gente sencilla, junto a la comunidad de hermanas Misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada, que son las promotoras de esta capilla. Esta comunidad, fundada por la Venerable María Emilia Riquelme en agosto de 1905, cuentan ya con tres capillas de adoración permanente, junto a las de Madrid (Cachito de Cielo, en el barrio de Chueca) y la de Palma de Mallorca.

La ceremonia de inauguración fue presidida por el Obispo Auxiliar de Barcelona, Antonio Vadell y tres sacerdotes más. La capilla estaba totalmente llena con muchas personas de pie, en los laterales y también mucha gente fuera de la capilla, en el pasaje, pudiendo seguir la ceremonia a través de un altavoz que habían colocado en el exterior.

El proyecto de la adoración perpetua en esta capilla que está situada en el Pasaje de los Campos Elíseos 8, entre las calles Mallorca y Valencia, surge hace unos pocos años de la mano de Sor Ángela. Ha sido un camino lento, que tomó impulso hace dos años, cuando se empezaron a cubrir gradualmente turnos de noche, complementando la adoración diurna.

Con la ayuda de los coordinadores de la capilla y con el impulso decidido de Sor Ángela, gracias a Dios finalmente la adoración perpetua ha podido ser una realidad.

Por último, destacar las palabras del Obispo en la Homilía, pidiendo por dos intenciones particulares a todos los presentes:

1- Por la unidad de nuestra comunidad local, todos los Barceloneses unidos en un mismo espíritu, sin confrontación.

2- Por las vocaciones, que el Señor mande operarios.

Después de la Misa, se celebró una procesión con el Santísimo por el Paseo de Gracia. No se recuerda antes tener al Santísimo en procesión por esta calle de Barcelona. Extraordinario.

Finalmente, el Hotel Majestic, obsequió a la comunidad de misioneras del Santísimo Sacramento y todos los asistentes a la inauguración, a un suculento aperitivo en el Hotel.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

ALCOI CUENTA YA CON ADORACIÓN PERPETUA

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, inauguró y bendijo en la tarde del 21 octubre “como un auténtico don de Dios” en el monasterio del Santo Sepulcro de Alcoi, una capilla de Adoración Eucarística Perpetua, la primera en la ciudad alcoyana y la sexta en la diócesis de Valencia.

En la capilla permanecerá expuesto el Santísimo las 24 horas del día los 365 días del año, de forma ininterrumpida, con la participación de más de 300 adoradores inscritos en turnos de una hora y de las religiosas de la comunidad del Instituto del Verbo Divino, que desde el pasado mes de enero se hicieron cargo del monasterio.

Previamente a la apertura de la capilla, el Santísimo fue llevado bajo palio al monasterio desde la iglesia de San Mauro y San Francisco, mientras volteaban las campanas de la localidad, en una procesión eucarística encabezada por el Cardenal, en la que participaron, además de los adoradores y los sacerdotes concelebrantes, el alcalde de Alcoi, Antonio Francés y concejales del Ayuntamiento alcoyano, entre otras autoridades y representantes de las Fuerzas de Seguridad y Fuerzas Armadas.

La capilla de la Adoración Perpetua se instala en un templo con una gran carácter eucarístico, puesto que lo quiso levantar San Juan de Ribera cuando era arzobispo de Valencia para custodiar el milagro eucarístico que aconteció allí. De hecho, allí se conserva una imagen del Niño Jesús de Praga (el ‘Jesuset del miracle’), que según la tradición, se inclinó para señalar donde se había escondido el copón que había sido robado. Allí apareció el copón y milagrosamente cinco formas consagradas.

Fuente: Archidiócesis de Valencia

 

EL CARMEN, SANTUARIO EUCARÍSTICO

Fue el día de San José. Hace más de seis meses. Serían las nueve de la noche cuando el Sr. Arzobispo de Mérida-Badajoz, Don Celso Morga, depositaba la Custodia con el Santísimo Sacramento en el altar de la Iglesia del Carmen, convertido desde ese día en Santuario Eucarístico. Lugar de Adoración, de silencio, de recogimiento y meditación. Lugar de Encuentro con el Señor. Capilla de Adoración Eucarística Perpetua, que mantiene la Eucaristía diaria y su condición de Templo Cofrade.

Hoy, en torno a 400 personas están comprometidas con esta historia, que hace posible que la Iglesia del Carmen esté abierta día y noche para quien busque un rato a solas con el Señor.

Cualquier persona de buena voluntad que pueda dedicar una hora a la semana a estar con el Señor es bienvenida a participar de esta apasionante aventura. Y si, por motivos diversos, no puede comprometerse a ello, siempre tendrá la certeza de que hay un Templo abierto en el centro de Mérida las 24 horas del día para acercarse a estar con el Amigo, con el Señor que nos da la Vida y se ha quedado con nosotros en la Eucaristía como alimento para nuestro camino hasta la Casa del Padre.

Meses después de aquel memorable 19 de marzo, con el salmista proclamamos que “El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegre”, damos gracias al Padre de las misericordias y le pedimos que nos ayude a ser adoradores en “espíritu y en verdad”, que nuestra adoración se traduzca en vida que haga presente el amor de Dios en nuestra tierra.

Tanto la vida personal de los adoradores como la vida de la comunidad Parroquial se han visto fortalecidas con esta vivencia eucarística. De este encuentro con Cristo brota nuestra misión apostólica. Alabamos al Señor y le agradecemos esta oportunidad que nos ofrece de adorarlo en la Eucaristía para ser, con la fuerza de su Espíritu, testigos del Evangelio en medio de la vida, donde se cuecen las penas y las alegrías, las esperanzas y los sufrimientos de los hombres y mujeres que caminan con nosotros por los senderos de la vida.

La oración para un cristiano es tan necesaria como el aire que respira. Hace falta Orar y Adorar. Adoramos a Nuestro Señor Jesucristo en la Eucaristía, nos alimentamos del Pan de Vida, para hacernos también nosotros pan para los demás. A Él lo adoramos y a Él estamos llamados a seguir. Nuestro encuentro con Él en la oración ha de marcar nuestras vidas con un estilo de servicio a Cristo, nuestro Señor, en los hermanos, especialmente en los más necesitados, desde la humildad y desde la sencillez. La Oración y la Adoración nos complican la existencia y han de llevarnos al compromiso de hacer presente en medio del mundo el Reino de Dios, que es justicia, amor, vida, verdad, perdón, misericordia, fraternidad.

No dejes que Cristo pase de largo. Él te espera en la Eucaristía y te espera en los hermanos.

Francisco Manuel Sayago Brazo,

Párroco de Cristo Rey y de la Iglesia del Carmen, Mérida (Badajoz)

LEGANÉS INICIA UNA NUEVA ADORACIÓN PERPETUA

El pasado 26 de septiembre de 2018, la Ermita de San Cristóbal en Leganés (Madrid), daba comienzo la adoración perpetua de Leganés, la quinta capilla de adoración eucarística perpetua de la diócesis de Getafe y la décima en Madrid.

Tras la celebración de la Santa Misa y la posterior procesión eucarística, el Señor era entronizado en la Ermita de San Cristóbal, en la Avda. de Fuenlabrada de Leganés, para ser adorado día y noche a partir de ahora. Cientos de fieles acompañaron en esta celebración de un acontencimiento tan relevante. Tras la entronización del Santísimo daba comienzo el primer turno de adoración. A continuación se reproduce un extracto de la homilía de la Santa Misa previa.

¡Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar!

Extracto de la homilía

Hoy vamos a tener un signo que posiblemente no salga en la prensa, en los medios de comunicación, pero es un signo de una gran profundidad y que seguro que dará muchos frutos. Hoy vamos a dejar al Señor en el corazón de este pueblo de Leganés para ser adorado. Inauguramos hoy esta capilla de adoración eucarística perpetua para que el Señor sea una realidad cotidiana en nuestra vida, para hacernos conscientes de que Él intercede cada segundo por cada uno de nosotros. Recordamos las palabras de aquellos discípulos que caminaban hacia Emaús y le dicen al Señor: «Quédate con nosotros». Esta es la oración que elevamos al cielo: Jesús, quédate con nosotros. Con nuestro pueblo, con nuestras familias, con tantas personas que tanto te necesitan, aunque no te conozcan. Quédate con los pobres, los enfermos, los necesitados. Quédate con nosotros, con nuestras comunidades parroquiales y religiosas. Quédate con nosotros.

El gesto que hoy comenzamos es una invitación a estar con el Señor. Pero sobre todo con la fe de que el Señor está con nosotros. Y no es una casualidad de que lo hagamos en la fiesta de los santos eméritos mártires San Cosme y San Damián, en otro tiempo, santos patronos de este pueblo de Leganés. «La sangre de los mártires es semilla de cristianos». La adoración perpetua de Leganés será también la semilla de nuevos cristianos, es más, y así se lo pido de corazón al Señor: será la semilla de numerosas y santas vocaciones para la Iglesia.

Por eso, queridos hermanos, lo que hacemos es vivir del misterio de la Iglesia que tiene su centro en Cristo, en la eucaristía. El concilio Vaticano II nos enseña que todo empieza en la eucaristía y todo en ella tiene su fin. Todo lo que hacemos en la Iglesia está relacionado con la eucaristía: la catequesis, la liturgia, la comunión… Por eso, poner la eucaristía en el centro de nuestra vida es centrar nuestra vida cristiana, es volver al misterio de nuestra fe. Es lo que confesamos en la respuesta de la plegaria eucarística: «Este es el sacramento de nuestra fe: anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurección. Ven Señor Jesús». La eucaristía es el memorial de la vida, muerte y resurrección de Nuestro Señor. Y por eso le pedimos que venga, para que nos haga vivir este misterio. Jesús es el pan de la vida eterna como hemos escuchado en el evangelio de hoy. La eucaristía es el cielo en la tierra, es el encuentro con el Señor. La eucaristía da sentido a nuestra vida para seguir caminando hacia el cielo, hacia ese encuentro. Tenemos que ser hombres y mujeres eucarísticos, tenemos que basar nuestra vida en la eucaristía. Un cristiano eucarístico es un cristiano caritativo. La caridad no brota de nosotros mismos. La caridad cristiana nace de la fuente eucarística. La eucaristía nos recuerda que el Señor se entregó por nosotros. Por cada uno de nosotros. En la eucaristía la entrega de Cristo se hace actual en cada momento, se hace presente el sacrificio de Cristo. Esto sólo se puede entender porque la eucaristía es un misterio de entrega.

Ójala que esta adoración perpetua, 365 días al año, 24 horas al día, sea sea un acto de agradecimiento a la presencia del Señor en nuestro mundo, así como una invitación continua a estar en esa su presencia. Evidentemente de no dejarlo nunca solo: nuestra presencia es lo más importante, aunque no sepamos qué decirle, cómo rezar o cómo adorarle, estamos allí con Él. Y ponemos a sus pies nuestra vida, nuestra familia, los problemas del mundo. Os invito a poner también a sus pies a los que no creen. La mayor parte de la población ya no cree, no van a la Iglesia. Pero nosotros sí. Y no hay ninguna oración por la conversión de los pecadores y por la conversión del mundo que no dé fruto. Por eso hay que hacerlo, ponerlos a los pies de Jesús Sacramentado. Que tengamos siempre claro cuál es el centro de nuestra fe, de nuestra vida cristiana.

Leganés, 26 de septiembre de 2018

NOVICIADO PARA TERESA: FRUTO DE LA ADORACIÓN PERPETUA

Nos lo cuenta quien fuera el párroco de la parroquia Beata Mogas de Tres Olivos, Madrid, Don Jorge González Guadalix. Esa parroquia es una de las cuatro de la Ciudad de Madrid con Adoración Perpetua. El artículo transcrito apareció en InfoCatólica, en el blog De profesión cura, el 11 de julio de este año, 2018. Aquí sigue:

Menudo peligro Teresita. Pasota de las cosas de Dios. De esas que “ya sabes que a mí no me van esos rollos, que todo es parafernalia y aparentar, yo paso”, y “en cuando tenga un año más (tenía 17) me voy de casa”. Teresa tiene unos padres católicos de esos con una fe a prueba de hijas rebeldes. Colegio católico… y a rezar, porque ya otra cosa no se sentían capaces de hacer.

Ese verano, aún con diecisiete años, la mandaron obligada a un campamento con monjas con el cuento que era un campamento de inglés. Viaje rezongando de todo. A la vuelta, después de dejarla, los padres se dijeron: nos vamos a la capilla de adoración de la Beata Mogas, a Tres Olivos. Allí le dijeron al Señor: es tuya, tú sabrás.

Sé que los padres se fueron de vacaciones a un lugar de la costa. Me cuentan que, buscando allí una parroquia, el GPS se confundió y los llevó a otra… curiosamente con adoración perpetua. Pues qué suerte y a rezar por Teresa.

Cinco días después llama la hija. La madre convencida de que se había escapado del campamento. Pero Teresa era otra. “Mamá… quería pedirte algo”. Dime… “Después del campamento ¿podría marchar un mes con las monjas?”

Se fue un mes y regresó con el compromiso de dar un año de su vida al proyecto del “Hogar de la Madre”. Pero sus padres le pidieron esperar hasta terminar el bachillerato. Y mientras, en ese acabar el bachillerato, llegó el novio. Un buen chico, buen estudiante, religioso. El novio ideal, me decía la madre.

Pero… Teresa tenía algo en su corazón, y creía que, si seguía con el novio y renunciaba a ese año de voluntariado, de alguna manera cerraba las manos a Dios. Por tanto, decidieron dejar la relación, vivir el año comprometido con las religiosas, y estar atentos a la voz de Dios.

¿Y mientras, los padres de Teresita, qué? Pues mientras, los padres de Teresita, se comprometieron cada vez más con la adoración perpetua sabiendo que todo era cosa de Dios, y que era Dios el que debía marcar el camino a su hija. Rezar, adorar, confiar, pedir. Unos padres que no viven cerca de la capilla, y comprometidos con horas en la madrugada. Rezar y ponerse en las manos de Dios. Ellos sabían que su hija solo saldría adelante, solo volvería con Dios a base de rezar, rezar y confiar. “Es tuya Señor, tú sabrás”.

El caso es que Teresita, la rebelde, una bomba de relojería en palabras textuales de su madre, se ha sentido llamada y atrapada por Aquél de quién huía. Este próximo lunes, festividad de la Virgen del Carmen, a las 17 h., Teresa comienza su noviciado como religiosa del “Hogar de la Madre”. Textualmente así me escribe su madre esta mañana: “La vocación de nuestra hija se la debemos a usted. Si no hubiera sido por la capilla de adoración perpetua, no hubiéramos podido clamar al cielo por la conversión de nuestra hija”.

Son de esas cosas que te tocan, porque yo me sé la historia día a día, conozco lágrimas y esperanzas, sufrimientos y gozo en esa familia. He visto muchas veces a sus padres rezar, a las tantas, en la capilla de adoración perpetua. Hemos hablado mucho. Hemos rezado mucho. Y hoy su gozo es el mío.

¡Qué grande es Dios! Acordaos de rezar una oración por ellos.

EN LA FIESTA DE SAN JOSÉ, PRIMER ADORADOR JUNTO A LA SANTÍSIMA VIRGEN, MÉRIDA COMIENZA LA ADORACIÓN PERPETUA DE LA EUCARISTÍA

SE TRATA DE LA CUARTA CAPILLA DE ADORACIÓN PERPETUA EN EXTREMADURA.

Después de la Misa y procesión presididas por el Arzobispo Mons. Celso Morga, pasadas las 21 horas, quedaba expuesto el Santísimo en la iglesia del Carmen

Mons. Celso Morga presidió la Santa Misa en la Concatedral de Santa María a las 19.30 h. Numerosos sacerdotes concelebrantes de Mérida y Badajoz acompañaron al arzobispo en esa ocasión.

Al finalizar la Misa fue llevado el Santísimo en procesión hasta la iglesia de El Carmen. Centenares de fieles esperaban la llegada del Señor y luego entronizado se iniciaron los turnos de adoración. Los 370 adoradores inscritos son quienes hacen posible que se cubran todas las horas del día y de la noche y todos los días del año y así sea adorado Jesús Sacramentado sin interrupción. Con Mérida son tres las capillas de adoración perpetua en la archidiócesis, ya que se suma a las precedentes de Almendralejo y Badajoz, y cuatro en Extremadura. En efecto Cáceres fue la primera en la región. Actualmente son cincuenta y dos las existentes en España de iguales características.

Uno de los coordinadores comentaba a InfoCatólica: “En medio de la ciudad esta capilla de Adoración a Cristo Eucaristía será como un remanso de paz”, mientras se admiraba por la “buena acogida que ha tenido por parte de los seglares de la ciudad y de los sacerdotes”.

A continuación extractos principales de la homilía del Arzobispo de Mérida Don Celso Morga:

“Hoy, con gran gozo, estamos celebrando la Solemnidad de San José… Toda la Iglesia lo venera con especial honor como a su patrono, a quien el Señor constituyó padre sobre su familia.

Precisamente hoy, el día de su fiesta, comenzamos, en Mérida, gracias a Dios, la adoración perpetua, adoración 24 horas al día, los 365 días del año”. Siguieron palabras de agradecimiento a quienes hicieron posible que Mérida tenga ahora al Señor en adoración incesante y se una así a las otras dos capillas de adoración perpetua de Almendralejo y Badajoz.

Recordó luego a José, hijo de Jacob cuando ante la hambruna en Egipto iban al faraón y éste les decía «id a José y haced lo que él os diga» (Gen 41, 55). “Y ahora que también el hambre de Dios, de vida espiritual y de verdad asola nuestra tierra, la Iglesia nos recomienda: “Id a José”. San Josemaría Escrivá aplicaba especialmente al pan de la Eucaristía esta exhortación profética del faraón: “Id a José”. Él nos dará el pan de la Eucaristía”.

“La Eucaristía es el sacramento por excelencia, es el sacramento que no nos deja solos por el camino, sino que nos acompaña durante todo el día y toda la noche, durante toda nuestra vida. Sabemos por la fe que la presencia real de Cristo en la Eucaristía no se limita solo al tiempo de la celebración de la santa Misa sino que permanece bajo las especies de pan mientras éstas permanecen”.

«Adorar, arrodillarse – ha escrito Benedicto XVI – ante la Eucaristía es una profesión de libertad: quien se inclina ante Jesús no puede ni debe postrarse ante ningún otro poder, por más fuere que sea. Los cristianos nos arrodillamos ante el Santísimo Sacramento, ante Dios, que primero se ha inclinado ante el hombre, como buen samaritano, para socorrerlo, devolverle la vida, y se ha arrodillado ante nosotros para lavar nuestros pies sucios. Adorar el Cuerpo de Cristo quiere decir quiere decir creer que allí, en esa apariencia de pan, se encuentra realmente Cristo, el cual da verdaderamente sentido a la vida, al inmenso universo y a la criatura más pequeña, a toda la historia humana y a la existencia más breve.

La adoración es oración que prologa la celebración; y la comunión eucarística. En ella el alma sigue alimentándose; se alimenta de amor, de verdad, de paz; se alimenta de esperanza pues Aquel ante el cual nos postramos no nos juzga, no nos aplasta sino que nos libera y nos trasforma» (Benedicto XVI, Homilía en el Corpus Christi, 2008).

“Hay un texto poético de San Juan de la Cruz que nos habla de esta esperanza: «cuando me pienso aliviar/de verte en el Sacramento/háceme más sentimiento el no poderte gozar/ por no verte como quiero/y muero porque no muero».

“Establecer la adoración perpetua en Mérida me llena de gozo y esperanza porque reportará a toda la Archidiócesis y a toda la Iglesia muchas gracias, más de las que podemos imaginar. ¡Gracias de nuevo de corazón a quienes hacéis posible con vuestra generosidad y empeño esta maravilla espiritual! “

“Que nuestra Madre, que, junto con san José, presentó con gesto materno al Salvador a los pastores de Belén, a los magos que llegaron de Oriente, a los esposos de Caná y a los discípulos, Ella misma nos lleve a participar con fe y con gozo de la Eucaristía, nutrirnos de Ella, nos lleve a adorar a Cristo en la Eucaristía y a expresar en nuestras vidas el misterio que celebramos en la fe”.