El Señor nunca puede quedar solo, por lo que cada adorador voluntario entrega una hora de su tiempo semanal para acompañar a Jesús, para convertirse en su “guardia personal”, de manera que la capilla puede permanecer abierta a quien lo necesite. Un sistema de suplencias garantiza cubrir las ausencias, imprevistos, vacaciones, etc.
Águeda García Martín: “No me importaría morir mañana para poder estar en los brazos de Jesús”
La responsable de la Capilla de Adoración Perpetua de Zamora, Águeda García Martín, da su testimonio de enamoramiento de Cristo en infocatolica.com
Vale la pena leer la entrevista y escuchar su testimonio, prueba fehaciente de que Jesús, realmente presente en la Eucaristía, está vivo y transforma las almas.

